Uno de los sucesos más importantes en la historia universal fue La Segunda Guerra Mundial, cuando esta llegó a su fin en 1945, el mundo tenía una nueva esperanza de Paz,  sin embargo en el año de 1947 el Bloque del Este, que estaba conformado por la Unión de Republicas Soviéticas Socialistas (U.R.S.S.) liderado por Rusia y el Bloque del Oeste conformado principalmente por Estados Unidos, iniciaban un conflicto político, económico, militar, ideológico y social  conocido como la Guerra Fría, causando una gran expectativa mundial y de alguna manera ensombreciendo la tan anhelada paz.

Dentro de estos acontecimientos entre los años 1955 a 1975 hubo uno muy significativo; la Carrera Espacial en donde Rusia da el primer paso, el 4 de octubre de 1957 lanza al espacio exterior el Satélite Sputnik 1 cuya misión aportó valiosa información a la ciencia como a determinar la densidad de la atmósfera y la propagación de ondas de radio. Pero Rusia no conforme con tomar la delantera en esta carrera, su intención era seguir en la vanguardia y para ello el ingeniero y científico ruso Sergei Korolev, científico e ingeniero de cohetes, creador del Sputnik 1 ya tenía diseñado un módulo lanzador para poder llevar carga humana al espacio.  

El lanzamiento del Sputnik fuen todo un suceso,  el periódico Los Angeles Times, publicaron en primera plana que el satelite de la URSS habia orbtado la Tierra. 

En ese mismo año, el entonces líder de la Unión Soviética, Nikita Kruschev sucesor de Iósif Stanlin, entusiasmado por el éxito obtenido con el Sputnik 1 y con los avances presentados por Korolev, da las indicaciones para que se lanzara un segundo satélite artificial para festejar el cuadragésimo aniversario del inicio de la Revolución Bolchevique, el 7 de Noviembre, sin embargo por el corto tiempo del que se disponía, su construcción no estaría disponible para esa fecha, dejando, en teoría,  imposibilitado su lanzamiento.

Para poder cumplir con esa fecha se tendría que construir una nueva nave a marchas forzadas. Kruschev en su deseo de seguir siendo el blanco de atención mundial, pretende ofrecer a sus ingenieros un “espacio espectacular”, una misión que no solo repetiría el triunfo del Sputnik 1, sino que la superara,  y mantener el liderazgo en sus proezas espaciales, principalmente ante los Estados Unidos.

Los planes se asentaron para que se realizara un vuelo orbital con un ser vivo como tripulante y para tal misión decidieron que sería un perro. Los ingenieros soviéticos de cohetes habían previsto con antelación una órbita canina antes de intentar vuelos espaciales con humanos, pues desde 1951 habían lanzado 12 perros al espacio sub orbital en vuelos balísticos.

Esto pudo haber sido posible trabajando gradualmente hacia una misión orbital planeada, probablemente en algún momento del  año 1958, pero para satisfacer a Kruschev el vuelo orbital canino fue acelerado para su lanzamiento, sin pruebas de vuelo y solo basándose en bocetos.

 

Esta nave pesaría 508,3 Kg. seis veces más que el Sputnik 1 (83,6) y además llevaría una carga, la perrita Laika. Según fuentes soviéticas, la decisión oficial de lanzar el Sputnik 2 se realizó entre el 10 y 12 de octubre, Korolev  y su equipo tenían un trabajo urgente con tan solo 4 semanas para diseñar y construir la nave espacial sin más planos que su experiencia.

Además de la misión principal de envío de un ser vivo al espacio, el Sputnik 2 también contenía instrumentación para la medición de la radiación solar y de rayos cósmicos. La nave estaba equipada con un sistema de soporte vital que consistía en un generador de oxígeno y aparatos para evitar envenenamiento por oxígeno, conocido como efecto de Paul Bert, y para absorber el dióxido de carbono.

Se equipó con un ventilador para mantener la temperatura corporal del animal en el caso de que esta superara más 15° centígrados, se proporcionó suficiente comida (en forma gelatinosa) para un vuelo de 7 días y el animal sería equipado con una bolsa para recoger sus residuos orgánicos.

Adicionalmente se diseñó un arnés para ser colocado al animal por lo que no había cadenas para restringir sus movimientos al sentarse, ponerse de pie o acostarse, aunque la cabina era reducida, por lo que no había espacio para que el animal pudiera dar vueltas.

SELECCIÓN DE LA HEROÍNA

En las calles de Moscú encontraron a una perrita mestiza de aproximadamente 3 años de edad y de unos 5 kilos de peso, su nombre original era Kudryavka (pequeña de pelo rizado) y fue ingresada al programa espacial, posteriormente le cambian el nombre a LAIKA (Ladradora), fue entrenada con otros dos perros de nombre ALBINA y MUSHKA. Los científicos encargados del Programa de Perros eran Vladimir Yazdousky y Oleg Gazenco quienes entrenaron a los perros para la misión. El nombre de Laika fue popularizado en todo el mundo que incluso en Estados Unidos le llamaron Muttnik o Curly.

El tiempo de entrenamiento fue corto y desgastante para Laika y sus compañeros, debido a que la fecha de lanzamiento estaba muy cerca. Es probable que esta premura ocasionara fallas en la construcción de la nave y de su instrumentación. En el entrenamiento, los perros permanecieron hasta 20 días dentro de la cabina, lo que ocasionó que presentaran deterioros en su salud como dejar de orinar o estreñirse, a pesar de estar bajo supervisión los científicos, estos notaron que la única manera de mantenerlos en óptimas condiciones era que estuvieran en constante actividad.

 

Dentro de su entrenamiento, los perros fueron colocados en unas máquinas centrifugadoras para simular la aceleración del cohete y otras máquinas que simulaban los ruidos de la misma nave. Con este entrenamiento su frecuencia cardiaca aumentó así como su presión arterial, algo que debían de cuidar en la misión.

Vladimir Yazdousky seleccionó a los perros  y designó a Laika como la “perra voladora”, Albina que aun cuando ya contaba con dos vuelos sub orbitales, la dejaron como segunda opción y a Mushka la dejarían en tierra como un “perro de control” para probar los instrumentos similares a los que llevaba Laika y para el soporte vital, en caso de que hubiera alguna emergencia de salud en órbita.

Según documentos de la NASA, a Laika la colocaron en la cápsula de Sputnik 2 el último día de octubre, tres días antes del lanzamiento. En esos días Laika fue asistida por dos personas que estarían al pendiente de ella. Antes del despegue se limpió su pelo con etanol y se le puso yodo en las áreas donde llevaba los sensores para vigilar sus funciones vitales.

Uno de los técnicos que preparó la cápsula antes del despegue, comentó: “Después de colocar a Laika en la capsula y antes de cerrar la escotilla, le besamos la nariz y le deseamos buen viaje, sabiendo que no sobreviviría al vuelo”.

Oleg Gazenco, años después declaró: “Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho... ni siquiera aprendimos lo suficiente para justificar la pérdida del animal”

El 3 de noviembre de 1957 Laika en el Cosmódromo de Baikonur, R.S.S. de Kazajistán, se realizó el lanzamiento del Sputnik 2 al espacio para orbitar la Tierra, en donde Laika fue la única tripulante. Aunque se manejan muchas versiones sobre el horario de su lanzamiento, él más probable según las fuentes oficiales  fue a las 2.30h UTC . Una versión modificada del misil soviético R-7 Semiorka  fue el encargado de trasportar y poner en órbita al Sputnik 2.

 

En una carta póstuma, Vladimir Yazdousky menciona que se llevó a Laika a su casa un día antes de partir al Cosmódromo para que conviviera con sus hijos, pues sabía que era lo menos que podía hacer por ella porque no regresaría con vida.

Cuando la nave alcanzó la máxima aceleración, el ritmo cardiaco de Laika aumentó de 103 a 240 latidos por minuto y su respiración aumentó de 3 a 4 veces lo normal. Al alcanzar la órbita la punta cónica se desprendió exitosamente, pero la otra sección de la nave el Block A no lo hizo, ocasionando fallas en el control térmico. También parte del aislamiento térmico se desprendió permitiendo que la nave alcanzara los 40° centígrados. Laika permanecía agitada pero enviando señales de sus signos vitales que indicaban que después de alcanzar los 40° sus latidos eran de 102 por minuto. La recepción de datos vitales de Laika se detuvo entre las 5 y 7 horas después del despegue.

Los científicos soviéticos habían dispuesto que Laika fuera sacrificada con comida envenenada a los 10 días de la misión, ya que pensaban que no podría concluir la misión sin que se afectara su salud. Durante varios años la Unión Soviética sostuvo que Laika había muerto por asfixia por  fallas en las baterías del oxígeno y que había sobrevivido durante 4 días. Aun en 1999 Rusia sostenía que Laika había sobrevivido 4 días y que por el sobrecalentamiento de la nave murió. Era evidente que no querían que el mundo supiera de los verdaderos problemas que hubo en la construcción apresurada del Sputnik y que ocasionaron las muerte rápida y anticipada de Laika. Fue el primer animal en morir en el espacio.

En un inicio Korolev había dicho que Laika había muerto después de 6 días de estar en órbita, y no los 4 días que inicialmente habían manejado, versión que fue desmentida hasta el año 2002 por el científico Dimitri Malashenkov, en el World Space Congress en Houston, Texas, en donde comentó que Laika había muerto 6 horas después del lanzamiento por el sobre calentamiento que tuvo la nave y que hipotéticamente fue por una falla en el sustentador R7 del módulo térmico al separarse de la carga útil.

El Sputnik 2 orbitó la tierra durante 5 meses y regresó a tierra en abril de 1958 aunque la nave al pasar por la estratósfera se incendió y desintegró, por lo que nunca pudieron rescatar los restos de Laika, dando oficialmente fin a la misión y a la vida de Laika.

En el año 2008 en el Centro Espacial de Moscú, le erigieron un monumento a Laika reconociendo su sacrificio y de alguna manera reconocer los errores que llevaron a su muerte. También en la entrada del Centro Espacial hay un mural en relieve en donde se aprecia la figura de Laika.

Como un dato adicional, protectoras de animales de varios países del mundo, principalmente Reino Unido, alzaron la voz para protestar por el envío de Laika a una muerte segura. Los vuelos espaciales con perros e incluso otros animales y plantas continuaron hasta la década de los sesentas hasta que en abril de 1961 Rusia envía el primer ser humano al espacio exterior, el Cosmonauta Ruso Yuri Gagarín.

 

El haber enviado a Laika al espacio exterior a pesar de saber que no regresaría con vida, fue sin duda, un hecho sin precedentes, las Asociaciones de Protección Animal en ese entonces a pesar de haber alzado la voz, no fueron escuchados y las pruebas con animales continuaron. Laika fue una perra valiente que sin saber y contra su voluntad, fue extraída de las calles para ser mártir en la experimentación espacial convirtiéndola en una estrella más que brilla en el espacio.